Tatuaje de hena. © Dalmacio Casado

Semilla para el Cambio ha celebrado, por segundo año consecutivo, las jornadas Conecta con India. Durante el 23 y 24 de noviembre voluntarios y colaboradores desarrollaron actividades gratuitas y abiertas para acercar la cultura y la realidad de India a A Coruña. Una actividad lúdica que tiene como objetivo dar a conocer la labor de la ONG y sensibilizar a la población sobre la situación de los habitantes de los slums (barrios chabolistas) en Varanasi.

Como inauguración se realizó un flashmob Bollywood dirigido por la bailarina de danza oriental Sabela Bellydance. En la Calle Riego de Agua, justo antes de la entrada a la Plaza de María Pita, 10 valientes se vistieron con ropas coloridas para recrear la estética de Bollywood y bailaron al son de Nareen Nareen, una de las canciones de la BSO de la película Slumdog Millionaire.

Para el día siguiente, el sábado 24 de noviembre, se celebraron los talleres gratuitos en el Centro Cívico de los Mallos. Semilla para el Cambio decidió, en esta edición, simultanear talleres de niños y adultos para contribuir a la conciliación familiar.  Los más pequeños pudieron cocinar comida típica india y realizar juguetes con materiales reciclados, como envases y cartones.

Carlos Blanco, profesor de yoga desde 2007, impartió una clase de iniciación al yoga a un grupo de alrededor de 20 personas. El taller de cocina fue uno de los más concurridos. Isi, propietario del local Etnika’s, explicó el uso de las especias en India y enseñó a los asistentes a elaborar una ensalada, pollo al curry y lassi (batido de frutas y yogurt). Al final de la sesión hubo una degustación de lo que se había preparado. Además, se celebró un taller de maquillaje con la colaboración de Érika Molina, consultora de belleza de Mary Kay. Durante más de una hora estuvo dando trucos de maquillaje a los asistentes. Fue una sesión de automaquillaje, cada participante tenía un pequeño kit preparado por Érika y fueron siguiendo las instrucciones que ella daba. En el taller de hena, impartido por voluntarias de Semilla para el Cambio, se realizaron tatuajes con plantillas y palitos de madera durante las dos horas que duró la actividad.