Los médicos de Semilla, en la reunión con los padres

Desde que supimos que Shivani, una de nuestras estudiantes en el centro de Dashaswamedh, había contraído tuberculosis, quisimos ayudar a su familia a conseguir la mejor asistencia sanitaria. Nos preocupa la salud de los niños/as de Semilla y más cuando India, junto a China, recoge el 40% de los casos de tuberculosis en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud.

Preocupados porque hubiera más casos como el de Shivani, María y los coordinadores de Semilla convocaron a nuestro médico, el doctor Yogesh Tripathi, y a un experto sobre tuberculosis para informar a los padres del barrio de Dashaswamedh. Les explicaron cómo se evita el contagio y cuáles son los síntomas. Además, aprovechamos la reunión para repartirles un champú para los piojos e informarles que Shivani se está recuperando y que no es un peligro para los otros niños y puede ya reincorporarse a las clases.

Clases de informática

La semana pasada tuvimos en nuestra oficina una visita muy especial: La profesora Antara quería enseñarles a sus alumnos cómo se maneja un ordenador de verdad. Los más mayores, de primer y segundo curso, sólo lo habían visto en un libro. Después de ver sus caras y sus sonrisas, Laura, la voluntaria que coordina el programa de educación, se ofreció a darles clases de iniciación a la informática como actividad extraescolar. Así podrán mejorar y practicar sus habilidades con un ordenador de verdad y no de papel. 

Antara con sus alumnos, frente al ordenador

Nuestras primeras semanas de trabajo en los proyectos de Semilla están siendo muy intensas. De reajuste para los que somos nuevos y de trabajo duro para los más pequeños, que están en plena época de exámenes. El calor empieza a ser menos sofocante en Varanasi y todos agradecemos poder trabajar con un poco más de respiro.

Víspera de Durga Puja

India parece que nunca duerme. Hay un trasiego constante en las calles y el ambiente es aún más vivo ahora que estamos en vísperas de uno de los festivales más importantes para el país: Durga Puja. Y esta excitación repercute en todos, también en los niños: se les ve nerviosos, juegan hasta caer rendidos y están mucho más sonrientes que de costumbre. Como cuando les enseñamos a jugar al Twister.

Laura, Soma y Antara enseñan a los niños a jugar al Twister

Durga Puja también significa para ellos que es el final de su época de exámenes. Durante 4 días dejarán los libros de matemáticas, hindi e inglés a un lado para disfrutar de una semana llena de ofrendas y de visitas a los templos. Para nosotros, los nuevos voluntarios, también será nuestro primer Durga Puja, así que en la próxima entrega del blog te contaremos qué nos ha parecido. Nosotros, como los niños, ¡también tenemos ganas de festival!