Nunca olvidaré el primer día que entré en los ‘slums’ en Sigra. Lo primero que colapsó mis sentidos fue el olor, a penuria, a resignación. Me adentré despacio, con pasos prudentes de respeto y con la lentitud necesaria para asimilar cada imagen, cada rincón, cada gesto, cada mirada. Montañas de plástico, millares de moscas, niños desnudos correteando sobre el barro, hombres con dientes manchados de rojo, gritos, perros,…

Con el tiempo una descubre que las impresiones nunca son exactas, que precipitarse no permite una valoración cercana a la realidad. Una cree que probablemente no tenga nada en común con un círculo tan lejano de sus posibilidades, hasta que se acerca.

Desplazarse hasta los suburbios se ha convertido en un recibimiento agradecido. Sus miradas, acechantes y asustadizas al mismo tiempo, se volvieron más receptivas y conscientes.

Seguimos trabajando tras la localización de una nueva colonia con 60 nuevas familias. Carolina está realizando un estudio de campo para acercarnos a su situación en profundidad, para conocer sus necesidades e incorporar a nuevos niños en el programa educativo.

Tras la timidez de los más pequeños se esconde una confianza cada vez más cercana.

Queda menos para abril y el arranque del nuevo curso escolar que protagonizarán muchos de los niños y niñas que cada día acuden a clases preparatorias con más entusiasmo.


El mundo en amarillo

Los que ya están en el cole disfrutaron de uno de los días más especiales para los estudiantes en India. Durante el Saraswati Puja, la Fiesta de la Cultura, nuestros niños y niñas escolarizados celebraron la festividad leyendo rezos para grandes esculturas de la diosa del conocimiento y la sabiduría, que por la noche se arrojaron al Ganges junto a ofrendas de flores y frutas.

El color amarillo fue el protagonista del festival, que inundó de luz las aulas con los saris de sus maestras y las calles con polvos sagrados de ese mismo color. Saraswati representa el Conocimiento, la Inspiración, las Artes y la Música. Es la consorte de Brahma y se ocupa de la creación de las nuevas cosas e ideas. Toda una fuente de inspiración para el estímulo creativo de nuestros niños y niñas.

De bienvenidas y despedidas

Mientras unos se van, otros llegan. Ya somos más en la familia. Sheila y Jordi se unieron al equipo de Semilla en Varanasi. Alegra mucho tener de nuevo más compañía en el hogar. Durante unos meses, Sheila y Jordi van a colaborar como voluntarios en el desarrollo de los proyectos en marcha. Bienvenidos a casa, chicos.