De Barcelona a Varanasi: unas vacaciones “muy intensas y llenas de emoción”

“Quería vivir el proyecto de Semilla para el Cambio desde dentro”. Este fue uno de los motivos que llevó a Núria Vera, una de las voluntarias de Semilla en Barcelona, a pasar sus vacaciones de verano con el equipo de la ONG en Varanasi. “Además –añade- quería vivir la experiencia de viajar sola. Era algo que tenía pendiente”.

Durante 15 días, Núria colaboró activamente con el equipo de Semilla, participando en las actividades del programa educativo y viendo trabajar de cerca a las mujeres de los slums que forman parte de los proyectos de empoderamiento de la mujer. Así, nuestra voluntaria viajera aprendió las técnicas que las mujeres utilizan para pintar a mano los pañuelos de seda de Marina Silk; acompañó al grupo que elabora las pulseras y los móviles en el Taller de Artesanía y vio cómo las mujeres del Taller de Corte y Confección ya dominan la aguja y el dedal. “Estar en Semilla, en Varanasi, ha sido una experiencia inolvidable. Como voluntaria en Barcelona estoy al corriente del desarrollo de la ONG y siento que formo parte del proyecto, pero participar del día a día de las actividades en Varanasi ha sido muy gratificante”.

Además, como colaboradora del programa de apadrinamiento, Núria tuvo la oportunidad de conocer por primera vez, a Sonu, su ahijado de 13 años de edad, y a su familia. “Cuando recibo en Barcelona las cartas por correo de Sonu me emociono mucho. Tener la oportunidad de conocerlo a él y a su familia en persona ha sido un regalo”.

nuria00002Al principio de su estancia en Varanasi, Núria reconocía sentirse “nerviosa por no dominar bien el inglés”, creyendo que no podría comunicarse. Pero tras dos semanas de vivencias, nos confesaba que tuvo “la suerte de compartir esos días con compañeros y compañeras, que me ayudaron y guiaron. Me he sentido como en casa”.

Unos días “muy intensos y llenos de emoción” en los que también tuvo tiempo de disfrutar de la ciudad de Varanasi, de la picante comida india y de las vistas al río Ganges. En definitiva, unas vacaciones de lo más completas que para Núria significaron “un paso más en mi crecimiento personal. Todo lo compartido y vivido estos días son semillas que irán creciendo en mí poco a poco”. “Me siento muy contenta y agradecida por esta experiencia”, concluye.