India: un Plan de Estudios poco eficaz

La educación en India es una tarea amplia y compleja debido a la gran cantidad de culturas, lenguas, etnias y sobre todo a las inmensas desigualdades sociales. La infraestructura educativa de la India necesita profesores, calidad, buenos mecanismos de supervisión y la aprobación de proyectos de ley en materia educativa. La tasa de alfabetización en India es del 66%,  según el Informe sobre el Desarrollo Humano de la UNESCO en 2013, esto situa a India en el puesto número 150 de un ránking mundial en el que España ocupa el número 50.

India facilita una educación gratuita en niveles básicos, donde la asistencia es obligatoria. Sin embargo los medios materiales no son suficientes y muchos niños -sobre todo de castas bajas- no acuden a clase porque tienen que contribuir al sustento familiar. La educación superior,  por su parte, cuenta con muchas universidades privadas, pero el elevado nivel educativo en este campo contrasta con la pobreza y la falta de recursos que se registran en niveles inferiores de enseñanza. En estas instituciones se imparten todo tipo de titulaciones, sobre todo destacan las ingenierías y las titulaciones de ciencias de la salud, tal como recoge el Estudio Internacional Universia.

India no solo carece de escuelas -la estimación sugiere que la India necesita 200.000 centros educativos más-, sino que también carece de instalaciones en los centros existentes, según publica el Informe Anual del Estado de la Educación (ASER ) publicado por la ONG Pratham cada año. Pero si la infraestructura física necesita atención , la calidad de la enseñanza y los profesores , el currículo y la demora en la legislación son otros impedimentos en el sistema de educación local. Ante tales obstáculos, los objetivos fijados por el Gobierno para 2020, como lograr un ratio de matriculación bruta de un 30 % y la capacitación escolar de 500 millones de personas, parece difícil de alcanzar.

En la actualidad el Gobierno gasta entre un 3-4% del PIB en educación y se espera que se incremente hasta un 6%, según publica el diario Hindustantimes. Hace tres años India aprobó una ley muy comentada sobre la regulación de las instituciones educativas extranjeras. Hoy día más de 600.000 estudiantes indios cursan sus estudios en el extranjero donde gastan una media de 95.000 rupias -1.145 euros- anualmente. Con la aprobación de la ley, se espera que los estudiantes puedan aspirar a recibir una educación de calidad en su país bajo un coste menor. La entrada en India de proveedores extranjeros en materia de educación también podría ayudar a superar parcialmente los problemas cualitativos y cuantitativos de la calidad educativa superior en el país.

Sin embargo y pese a los buenos propósitos del Gobierno, la Ley de Derecho a la Educación no ha recibido el éxito que se esperaba, explica la periodista Gita Gosh para Hindustantimes, ya que no existe un mecanismo que mida los resultados. A menudo presupuestos ya asignados no se utilizan o se malgastan, y la ausencia de un sistema que monotorice favorece la apropiación indebida, por ello urge una evaluación periódica de los planes y programas para una implementación exitosa.