Empleados/as y voluntarios/as de Semilla para el Cambio en Varanasi

Un año más hemos tenido almuerzo de empleados y voluntarios en Varanasi de Semilla para el Cambio. Esta reunión es un buen momento para dar la bienvenida a los que llegamos en esta temporada y a los que se han ido uniendo al proyecto.

Todos los coordinadores, los voluntarios españoles, las mujeres de Marina Silk, las profesoras y el resto de empleados disfrutamos de poder charlar fuera del trabajo. Y María nos emocionó con sus palabras de agradecimiento, a los postres. “Hace un año por estas fechas también nos reunimos y Soma estaba a punto de dar a luz. Hoy su hijo tiene un año y el equipo de Semilla también ha crecido. De ser 10 empleados, ahora son 16 y 6 voluntarios. Me gustaría agradeceros a todos el esfuerzo y el trabajo que realizáis cada día para que el proyecto siga adelante”.

El apoyo de los padres de Sigra

Algunas de  las madres de Sigra con Vivek y María

Este mes, como viene siendo habitual, se celebró la reunión con los padres de los alumnos del centro de Sigra para informarles de la evolución de sus hijos: entre otros temas se trató la falta de regularidad de unos pocos niños que hacen pellas y se consultó con los padres sí podía deberse a las muchas actividades que incluye nuestro programa educativo. Su respuesta nos pilló por sorpresa: “Queremos que sigan teniendo las mismas horas de clase, si dejan de venir puede que vuelvan a trabajar recogiendo basura”. Esas palabras, sin lugar a dudas, nos dan fuerzas para seguir adelante. Después del tirón de orejas a sus padres esperamos que la situación de estos niños mejore.

De festival en festival: Durga Puja

Durga lucha contra uno de los demonios y vence

Si digo que la población de Varanasi se duplica en Durga Puja (Festival religioso dedicado a la diosa Durga) creo que no exagero. En cada barrio, las “cofradías” montan un altar de Durga, acompañada de Ganesha, Laxmi y Saraswati, por las que durante tres días los vecinos pasan a presentar sus respetos. Las luces que adornan cada balcón se entremezclan con los altavoces desde los que se escucha la música de estos altares. Y cada uno de ellos tiene su propio estilo: desde los que imitan el famoso templo Mahabodhi de Bodh Gaya, hasta aquellos que, a modo de castillo del terror, puedes entrar por turnos, entre empujones de nerviosismo y alegría, para ver una representación de como Durga lucha y vence a los demonios. Y luego llega el momento de devolver a la naturaleza lo que se ha creado para festejar esos días: todas las estatuas, hechas de paja y barro, son sumergidas en el río Ganges, envueltas en más rituales de bendición y gratitud.

Para el próximo capítulo os contamos como ha sido nuestro Diwali, el festival de la luz en India, y la llegada de otra compañera más, Marta, que se incorpora al equipo de voluntarias. ¡Hasta la próxima!