cuentacuentos hindúes
Chus Álvarez como cuentacuentos
Por Laura L. Ruiz

El stand de Semilla para el Cambio fue uno de los más concurridos por su degustación gastronómica, talleres infantiles y su aproximación a la cultura india.

¿Quién dice que la concienciación por un mundo mejor debe estar reñida con los juegos y la diversión? Eso fue lo que pensaron las trece ONG que el pasado domingo celebraron una jornada por la convivencia y la interculturalidad en los jardines de Méndez Núñez de A Coruña. Un poco antes de las once de la mañana un pasacalles de persecución africana anunciaba a los coruñeses que iba a empezar ‘El mundo en tu plaza’, un proyecto de la Obra Social de la CAM para favorecer la integración y la convivencia de distintas culturas. Una cita para todos, de la edad que sea. Un buen ejemplo de pluralidad de edades fue la carpa de la ONG coruñesa Semilla para el Cambio, que mientras ofrecían un taller de manualidades para niños y cuentos de la India a cargo de Chus Álvarez, padres y madres se divertían aprendiendo a bailar como en las películas de Bollywood.

Una actividad que contó con decenas de participantes y que fue el eje central de las actividades que se desarrollaron en el escenario, pero no fue la única. Amespa puso color con un baile folclórico ecuatoriano, el colectivo colombiano hizo lo propio con su cultura, las artistas Nadia y Olga acercaron los bailes ucranianos, rusos y georgianos a los presentes y el grupo Dhanasri acercaron la espiritualidad de la música hindú a Galicia.

Apadrinamientos y comercio justo

Por la tarde, los asistentes abrieron boca con una degustación de comida hindú a cargo del cocinero Anil Ghambir, que quiso poner su granito de arena para impulsar los apadrinamientos de los niños de Vanarasi que gracias a Semilla para el Cambio pueden contar con una educación mejor y un futuro en igualdad de oportunidades. Ese también fue un buen momento para acercarse a los puestos de productos solidarios, como los pañuelos indios, los productos de comercio de Solidaridad Internacional o informarse sobre los proyectos que llevan a cabo Farmaceuticos Mundi.

Según la Obra Social de la CAM, pasaron por las carpas cerca de un millar de personas, de las que buena parte lo hicieron por la tarde. Esta afluencia se dejó sentir en el stand de Semilla para el Cambio a partir de las cinco de la tarde, cuando numerosas niñas y madres participaban en el taller de maquillaje hindú y aprendían a ponerse el vestido tradicional de las mujeres indias, el sari. En Ecos del Sur, todos querían hacerse un tatuaje de henna con Hasna, una chica de origen marroquí que dejó a todos impresionados con su destreza haciendo dibujos ornamentales. Jean Pierre, un tatuador afincado en A Coruña, hizo lo propio pero en clave hindú en la carpa de Semilla para el Cambio.

En otro stand la atención se centraba en una montaña de deshechos, con los que Ecodesarrollo Gaia querían concienciar a los participantes de que el desarrollo también pasa por cuidar el medio ambiente. Algo que hacen sin duda en organizaciones de apoyo a las poblaciones del sur como Abrentes y Acoes, que mostraron un taller y productos de artesanía de Santo Domingo y Honduras respectivamente.

Gracias a las actividades en el escenario, la actividad no decayó. Música mexicana a cargo de Mariachi-Coruña-Mex, cuenta cuentos, percusión y danza senegalesa a cargo del grupo Galu Teranga y la música tradicional gallega de Tiruleque, pusieron el broche final a una jornada de solidaridad e integración que debe continuar el resto del año.