(C) Yan Seiler

La comisión de planificación del gobierno indio ha declarado que una persona que gasta 32 rupias (0,48 euros) al día se encuentra por encima de la línea de pobreza nacional.

La Corte Suprema de India realizó el pasado octubre un estudio acerca de la situación de pobreza que viven sus ciudadanos. En los datos emitidos por el mismo, se diferencia el ámbito rural y el urbano; aquellas personas que viven en la ciudad y realizan un gasto diario inferior a 32,5 rupias son consideradas pobres y en caso de vivir en pequeñas poblaciones, estiman el límite en 29,3 rupias al día.

Las cifras que maneja este organismo son preocupantes, puesto que según esta línea de corte, en la actualidad más de 400 millones de personas están inmersos en una situación de privación económica en India.

Hay que tener en cuenta que la definición de esta línea no es universal, sino una decisión del gobierno indio, que tendrá importantes repercusiones en la definición de beneficiarios y del gasto público en programas sociales, por ej. en Seguridad Alimenticia. Lo importante es hacer una lectura crítica sobre esta información y actuar consecuentemente. El debate está servido, ya que dependiendo de los parámetros que se utilicen para determinar este umbral, el número de pobres en India podría llegar a los 500 millones.

Resulta contradictorio ver que un porcentaje tan elevado de la población viva por debajo del umbral de la pobreza, teniendo en cuenta los numerosos programas estatales para frenar esta realidad; la pregunta es ¿Son estos programas efectivos? ¿Quién se beneficia de ellos?

Parecería que una de las causas de que se haya agravado la situación en India ha sido la falta de concienciación y políticas pro-pobres en temas de escolarización y sanidad. Progresivamente las cosas han ido cambiando y actualmente se destinan mayores recursos y se promueven más programas en ambos sectores.

Una información esperanzadora es que según los organismos oficiales de India, desde 1993 hasta el año 2005 el número de personas pobres se ha visto reducido en un 8%. Esto es, sin embargo, una cifra relativa. En términos absolutos, el número de personas desfavorecidas se mantiene estable, mayoritariamente debido al crecimiento poblacional.