Anna Hazare

Durante las últimas semanas, la India está viviendo una situación muy especial como la vivida hace 65 años con la revolución de Gandhi. Anna Hazare ha iniciado una revolución de masas que lucha por cambiar la corrupción que soporta el país. En todas las ciudades, incluida Varanasi, cientos de personas se están manifestando para mostrar su apoyo a la campaña y a Anna Hazare, actualmente en huelga de hambre, para empujar al gobierno a luchar contra la corrupción a todos los niveles.

Con el ultimátum lanzado por Hazare se pretende que el Gobierno apruebe la Ley Jan Lokpal, una normativa anticorrupción que permitirá condenar a jueces y políticos que hagan uso de prácticas corruptas. La fecha para ser refrendada debería ser el 8 de septiembre aunque desde el Gobierno indio insisten en el poco plazo que se tiene para la tramitación de proyectos de ley en los comités parlamentarios.

Su socio en la manifestación, Arvind Kejriwal, ha mostrado cierto escepticismo sobre la falta de democracia parlamentaria en India. «El Parlamento no es supremo, el pueblo sí lo es«, ha subrayado. «Es nuestro derecho alzar nuestras voces contra la corrupción y los representantes electos deben escucharlas», ha apostillado.