Un taller de arteterapia para expresar sentimientos y emociones

Un taller de arteterapia para expresar sentimientos y emociones

Estos días hemos recibido la visita de Malaika Comet, una educadora social e ilustradora catalana que está viajando por India y ha aprovechado sus días en Varanasi para visitar Semilla para el Cambio y realizar un taller de arteterapia con algunos de los niños y niñas del centro de Dasaswamedh.

Según los expertos, el arte tiene grandes beneficios en el desarrollo de los más pequeños. Sirve para aumentar las capacidades de autoconocimiento, desarrollar la creatividad y la imaginación o mejorar la coordinación o la lateralidad. También ayuda a expresar emociones que cuesta expresar con palabras e incluso puede servir de terapia en casos de trastornos psicológicos o bloqueos emocionales.

Así, con la ayuda de Malaika, los niños y niñas de Dasaswamedh han podido realizar un viaje interior a través de los lápices de colores y la acuarela. En varias sesiones realizadas a lo largo de una semana han mostrado lo que representa para ellos la familia, el hogar, así como expresar lo que les gustaría ser el día de mañana. “Sin darse cuenta, en cada boceto están desarrollando su atención, memoria, concentración y la psicomotricidad”, explicaban las voluntarias asistentes.

Además, en sus dibujos han ido aflorando emociones: miedos, dudas, ira… “No solo salen fuera, sino que aprenden a identificarlas y canalizarlas, lo que les enseña una expresión más adecuada y más sana de las mismas”. Igualmente, dibujar resulta de gran ayuda para que los niños/as más tímidos o retraídos sociabilicen, dándoles con esta herramienta otra forma de comunicarse.

Malaika participa desde hace más de 15 años en proyectos sociales y culturales en los que explora el poder del arte para transformar a las personas. Y estos días en Varanasi a querido hacerlo también con los niños y niñas del Programa de Educación Integral de Semilla, ayudándoles a desarrollar su imaginación, su creatividad y proporcionándoles la satisfacción del –precioso- trabajo terminado.

¡Muchas gracias, Malaika!