Trece nuevas alumnas inician el curso de Alfabetización

Una nueva promoción de mujeres acaba de empezar el curso de Alfabetización de adultas de Semilla para el Cambio. Trece nuevas estudiantes de entre 12 y 32 años que, durante el próximo año, aprenderán a leer y a escribir en hindi y se adentrarán en las matemáticas básicas.

Las clases, que han empezado esta semana para el nivel inicial, son de dos horas diarias y seis días a la semana.

El primer día de clase, después de las presentaciones iniciales, las alumnas intentaron escribir ya sus nombres en la pizarra. Pero pocas fueron las que lo consiguieron, ya que todavía no conocen el alfabeto hindi y están acostumbradas a firmar con sus huellas dactilares. Además, a pesar de saber hablar este idioma, no es su lengua materna, por lo que “la mayoría tiene un vocabulario muy básico que solo les sirve para el día a día y que han aprendido en su entorno y a veces, incluso, de sus hijos e hijas”, cuenta Seema Mehrota, profesora de Alfabetización, al término de la clase.

El primer ejercicio consistió en escribir sus nombres en la pizarra.

Y es que estas mujeres, como la gran mayoría de las personas que viven en los slums de Sigra, son inmigrantes de Bengala Occidental y su idioma natural es el bengalí.  Llegaron a Varanasi, con sus familias, en busca de una vida mejor y acabaron asentándose en estos slums y dedicándose a la recogida de basura y al cuidado del hogar. Todas ellas, desde la más joven hasta la más mayor, son analfabetas y ahora quieren cambiar esta situación.

Nunca recibí una educación. Mis hijos e hijas, que van al colegio gracias a Semilla, siempre me preguntan por qué no sé decir el abecedario o por qué no les puedo leer un cuento. Esta situación me hace sentir muy mal y, por este motivo, me he apuntado al curso. Quiero ser capaz de leerles cuentos”, dice Rekha quien, como otras cuatro mujeres, trae a sus hijos e hijas al Proyecto Educativo de Semilla para el Cambio.

Sonali, la alumna más joven de clase, con tan sólo 12 años, se ha apuntado al curso por un motivo diferente: “Mis amigas del slum saben leer y escribir porque la ONG las ha escolarizado desde que eran pequeñas. Mis padres nunca me apuntaron al Proyecto y ahora que soy un poco más mayor, les he pedido permiso para aprender y me lo han dado. Espero aprender tanto como ellas”.

Pasados los primeros seis meses, aquellas mujeres que estén interesadas podrán ampliar su formación profesional apuntándose al curso de Corte y Confección que, desde 2014, forma a mujeres en técnicas básicas de patronaje y costura para aprender a elaborar sus propias prendas de vestir, optar a los talleres productivos de Semilla e incluso plantarse el autoempleo.