«Una buena educación abre puertas interiores y de cara al mundo exterior»

Cristina Iglesias es trabajadora social y lleva en la familia de Semilla para el Cambio desde el verano de 2012, fecha en la que se involucró en la organización como voluntaria para acabar formando parte de la plantilla en Varanasi. Al frente de la coordinación de proyectos como el de educación, nutrición y costura; también se encarga de tareas administrativas relacionadas con el voluntariado y colaboradores, así como la atención a las visitas y un largo etcétera que adereza con su pasión por la cultura india y una actitud positiva.

– ¿Podrías explicarnos cuál es tu misión en Semilla para el Cambio?
– Dentro de Semilla me ocupo de la gestión de algunos de los proyectos y de las tareas de administración. En concreto, coordino y superviso los programas de educación y nutrición, y el taller de costura. Además me encargo de la relación con colaboradores y socios/socias, doy apoyo a la contabilidad de España e India y a la gestión de los grupos de voluntariado en España junto con María Bodelón, directora de la ONGD. También participo en la recepción y visita guiada de las personas que se interesan por conocer el programa de desarrollo ‘in situ’ y, bueno, todo lo que vaya surgiendo por el camino.

semilla– ¿Cómo ha cambiado la ONGD durante los últimos años?
– Desde que llegué en 2012, se han puesto en marcha tres nuevos proyectos: promoción de salud, alfabetización y costura; han aumentado los beneficiarios a los que damos cobertura, se han mejorado las instalaciones y se ha contratado a más personal local para diferentes funciones. En el ámbito educativo, se ha incrementado el número de niños y niñas escolarizados e implementado nuevas ideas como las clases de lectura o la meditación, y se ha hecho más hincapié en la formación del profesorado y en la mejora de la programación. Otro importante paso ha sido la autogestión del proyecto Marina Silk, que anteriormente se hacía junto con la empresa Marina Textil. En el terreno del voluntariado, los grupos han crecido bastante en España y están más implicados. Además, cada vez nos damos más a conocer en los medios y aumenta el número de simpatizantes.

– En este tiempo viviendo en Varanasi, ¿cuáles son los principales frentes en los que consideras que hay que trabajar?
– Creo que un punto básico es la educación, tanto la de niños y niñas como la de adultos. También es importante trabajar en el empoderamiento de la mujer, para que ésta gane confianza y mejore su posición en la sociedad. Crear proyectos que puedan generar empleo también es clave, ya que la tasa de subempleo es muy elevada. Sobre todo, la mujer y los niños son los frentes en los que se debería centrar la atención (sin olvidarnos de los hombres, con los que también se debería trabajar para educarles en igualdad).

– ¿Cómo ves el sistema educativo indio en la actualidad?
– En general, creo que tiene mucho que mejorar, y digo en general porque la India es un país tan vasto que generalizar es incurrir en un error. El sistema educativo indio está copiado del sistema británico, pero no es su sistema educativo original, cris2 tradicionalmente en India se aprendían mediante repetición los textos sagrados, la astrología, las ciencias… La fusión del sistema europeo y el tradicional hindú ha generado un tipo de enseñanza basada en la repetición que no deja lugar a la creatividad, ni ayuda a utilizar el razonamiento. Pero como he dicho antes, existen excepciones.

– ¿Por qué es tan importante recibir una buena educación? ¿Qué cambios percibes en los y las estudiantes del programa educativo de Semilla?
– Una buena educación nos ayuda a abrir nuestra mente, nos permite pensar por nosotros mismos, tener capacidad de decisión. Nos ayuda a discernir y nos inculca valores. En general, una buena educación nos abre puertas interiores y de cara al mundo exterior. Los estudiantes han mejorado su modo de comportarse en sociedad. Son muy educados y están aprendiendo valores como el respeto, el trabajo en equipo y la convivencia desde la igualdad. Además en los niños y niñas más mayores que ya pueden decidir, su higiene ha mejorado en estos años y, a nivel cognitivo, tienen mucho interés por diferentes temas, por otras culturas y están motivados para seguir aprendiendo.

– ¿Cuáles son los retos a los que se enfrenta Semilla actualmente?

cris3– El principal reto de Semilla en este momento es lograr los socios que faltan para que el Programa de Nutrición sea sostenible a largo plazo, mejorar continuamente la calidad del proyecto educativo, haciendo hincapié en la formación del personal local. Y bueno, mantener el buen funcionamiento de los proyectos actuales es siempre un reto diario por el que seguimos trabajando.

– ¿Cómo describirías el papel de la mujer en la sociedad india actualmente? ¿Cuáles son los resultados de los proyectos de empoderamiento de la mujer de Semilla?
–  Hay mujeres en India que están ocupando cargos importantes en política, economía, enseñanza o ciencia, y en el día a día cada vez se ven más mujeres trabajando en diferentes lugares. Claro que el trabajar no tiene porqué mejorar la situación de la mujer, pero sí la hace más independiente para poder tomar decisiones. La mujer tiene un papel fundamental en la sociedad india, ya que es la responsable de que los hogares funcionen, y un hogar en India puede estar compuesto de más de 10 personas. De puertas para adentro la mujer es la que lleva las riendas, pero la verdad es que a pesar de esto no siempre es respetada por el hombre. Creo que el cambio fundamental lo tienen que hacer ellos, no nosotras, las mujeres. Son ellos los que le han otorgado un papel a la mujer, o los que tienen su proyección de lo que una mujer debe y no debe ser. Ahora que las mujeres están empezando a hacerse respetar de puertas para afuera, tienen que ser ellos los que normalicen este cambio.

Por ejemplo, las mujeres que acuden a nuestros proyectos de empoderamiento a pesar de ser más independientes económicamente, siguen supeditadas a sus maridos, ya que la sociedad así lo impone. Pero en las niñas que están estudiando con nosotros se verán cambios mayores. De todos modos, la sociedad india es como es y el cambio será lento.

– Durante todo este tiempo tendrás mil historias que contar, ¿te gustaría compartir alguna en especial?
– No recuerdo ninguna historia en particular que me haya impresionado, ya que me gustaría compartir algo alegre y la historia que más me impactó no lo es. Sin embargo, quiero compartir la felicidad que me supone ver a los niños y niñas crecer y aprender. También me resulta muy emocionante cuando un padrino o madrina visita al niño o niña en India, el encuentro que se produce entre ambos es muy especial en casi todos los casos. Cada persona tiene una historia detrás, y… ¡cada día en India es una historia diferente!