Arranca el taller de costura para mujeres

El taller de corte y confección ya es una realidad. Éste forma parte del programa transversal de empoderamiento de la mujer de la ONG, que pretende mejorar la situación de las mujeres de los ‘slums’ a través de la educación y de la adquisición de habilidades con el potencial de aumentar sus ingresos. A proyectos como el taller Marina Silk y el programa de alfabetización de adultos, se suma ahora esta iniciativa financiada por la Diputación de Bizkaia a través de la Asociación Parekide.

El taller comenzó a andar hace tres semanas  y aunque aún se están ultimando detalles en las instalaciones que la ONG ha dispuesto en el barrio de Sigra para desarrollar esta actividad, las máquinas de coser ya están preparadas para que las manos de las mujeres integrantes del proyecto comiencen a coTomando apuntes en el taller de costura.nfeccionar y crear.

La coordinadora es Safiya Bano, psicóloga de formación con una amplia experiencia en el terreno y responsable de otros proyectos que atienden a la mujer en su centro, como alfabetización y promoción de salud. El curso de costura se divide en dos semestres en los que se formarán a seis alumnas en dos turnos, un total de 24 mujeres al año. Las clases se desarrollarán seis días a la semana y tendrán una duración de 2 horas. Como requisito para acceder al taller, a las solicitantes se les ha pedido saber leer y escribir; lo que para ellas es una motivación para completar el curso de alfabetización. De hecho, la mayoría de las participantes de los primeros turnos han completado el proyecto de alfabetización de la ONG y ahora están preparadas para tomar apuntes y dar un paMujeres de los 'slums' en clase.so más hacia delante, siempre con mucha ilusión.

Este proyecto está orientado a potenciar la microeconomía y la autosuficiencia económica de la mujer en la India y contribuir a la mejora de su autoestima y sus condiciones de vida capacitándolas para desempeñar una profesión. En India, y concretamente en Varanasi, el textil es una industria muy importante y ganarse la vida en la confección podría ser una posibilidad para estas mujeres que habitan en los ‘slums’ de la ciudad y que han trabajado o trabajan como recogedoras de basura.