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Una de cada tres jóvenes que ahora tienen entre 20 y 24 años es obligada a casarse siendo niña, según ha denunciado Unicef, que ha lanzado un grito de alarma con motivo del Día Internacional de la niña, que se celebra por primera vez este año el 11 de octubre. El matrimonio infantil, que afecta a cerca de 23 millones de chicas menores de 15 años, es un fenómeno que si bien decrece, sigue siendo ampliamente practicado en todo el mundo.

India es el uno de los países en el mundo con más número de niñas que han sido casadas antes de cumplir 18 años, según el mismo estudio. A pesar de esta cifra, en casi todos los estados los datos han bajado del 54% al 43% entre 1992 y 2008. En el mundo, cerca de 400 millones de mujeres de entre 20 a 49 años, más del 40%, se casaron siendo menores de edad.

Unicef recuerda que el matrimonio precoz niega el derecho de una niña a su infancia, interrumpe su educación, limita sus oportunidades, incrementa el riesgo de ser sometida a violencia y abusos y pone en peligro su salud. A pesar de ello, todavía no todos los países prohíben los matrimonios antes de cumplirse los 18 años. Hasta la fecha, sólo lo prohíben 113 países, de los 193 que conforman la ONU.

La ONU ha distribuido un comunicado en el que afirma que casar a una niña es convertirla en esclava de su marido. «Las niñas se convierten en esclavas por el resto de su vida. Son esclavas domésticas, esclavas sexuales, y sus derechos a la salud, a la educación, a la no discriminación y a la libertad física y psicológica es violada”.

«Como en todas las formas de esclavitud, los matrimonios forzados deberían ser penalizados como un crimen. Y no se pueden justificar con argumentos tradicionales, religiosos, culturales o económicos», según el comunicado. El hecho de que las niñas se queden embarazadas a una edad muy temprana las expone a enormes riesgos de mortalidad materna o graves lesiones físicas y psicológicas.

Fuente: 20 minutos