(C) Patty Maseda

En los últimos 5 años se ha notado entre la clase media india un incremento de las acciones caritativas y donativos individuales.

La cara que se ha mostrado hasta ahora sobre este sector de población ha sido su lado consumista; de hecho muchos sociólogos han criticado durante años su actitud, además de culparlos por realizar un gasto privado excesivo y despreocupado a pesar de las desigualdades y contradicciones que existen en el país.

El pasado mes de marzo tuvieron lugar diversas protestas para reivindicar estos comportamientos, lo que abrió el debate sobre hasta qué punto es un deber moral cambiar su tendencia al gasto. Por otro lado, el periódico Hindustan Times se puso en contacto con las ONG más importantes de India y el mensaje que le transmitieron fue que las aportaciones económicas de la clase media aumentaron hasta un 20% en los últimos 5 años. Esto ha sido así a pesar de la recesión, que afectó al aumento de los sueldos y a los nuevos puestos de trabajo.

En el año 2006 los donativos que recibían las ONG procedían en un 20% de corporaciones privadas y de particulares. Mientras que en el año 2010 las aportaciones de estos alcanzaron el 35% y aumentaron los fondos provenientes del extranjero.

Si comparamos a India con otros países en vías de desarrollo como China y Brasil, se sitúa detrás de ellos, caracterizándose además, por el rápido aumento de las riquezas individuales.

«Para la clase media es importante que las donaciones que realicen se hagan desde el anonimato y entienden este acto como un paso más para ir acumulando buen karma» afirma Mathew Cherian de CEO Helpage India, una de las mayores organizaciones caritativas, que ha notado también un importante cambio en los donantes de los últimos 5 años.

El grupo más involucrado y comprometido con el desarrollo del país son las personas que tienen entre 25 y 45 años aunque este gesto solidario se ha adoptado de forma generalizada en la clase media.

Un 80% lucha para encontrar un equilibrio y justicia social, pero es necesario que el Gobierno actúe en consecuencia a la situación de desigualdad y pobreza en India para ver resultados positivos. «Se han de impulsar nuevas políticas y centrarse sobre todo en dotar de hogares, educación, sanidad y limpieza del agua» matiza Susan Visvanathan, presidenta y profesora de sociología del Centro de Estudios y Sistemas Sociales. Según lo divulgado por el Consejo Nacional de Investigación de Economía Aplicada (NCAER) los datos reflejan que: » los niveles de desigualdad en las zonas rurales se están equiparando a los que existen en la ciudades». Además, asegura que en el año 2025 el 40% de la población india podría ayudar a la consolidación de la nación, aunque a un ritmo lento.