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El pasado 1 de julio la ONG Semilla para el Cambio puso en marcha su primer proyecto destinado a la mujer.

Si bien hasta ahora el principal beneficiario de la ONG coruñesa era la infancia, a través de proyectos educativos, nutricionales y sanitarios, la necesidad de mejorar la situación de las comunidades más deprimidas de Varanasi (India) a corto plazo, ha llevado a plantearse el inicio de un proyecto de desarrollo económico.

La mujer en India está relegada a un segundo lugar en la sociedad. Sin embargo, es ella la responsable de criar a sus hijos y llevar adelante a la familia. Por eso Semilla para el Cambio apuesta por la mujer como el eslabón más importante en el desarrollo y progreso de los niños y las familias.

El proyecto, Marina Silk, consiste en la estampación de pañuelos de seda a mano para su posterior comercialización en España. El proyecto toma su nombre de la empresa de Sabadell que lo financia, Marina Textil, y permitirá a las mujeres ganarse la vida dignamente.

De las mujeres de las comunidades de recogedores de basura de Sigra, más de la mitad no trabaja, y de las que lo hacen, un porcentaje muy alto se dedica a recoger basura por las calles para venderla a los recicladores. A través del proyecto Marina Silk, casi 20 mujeres están apostando por un trabajo digno y creativo y han iniciado su formación.

«Además de mejorar la posición económica de las mujeres, trabajar tan de cerca con ellas nos va a permitir fortalecer su posición social en la comunidad. Inculcaremos también hábitos de higiene, y a largo plazo, crearemos incentivos para que  ahorren y así no se vean obligadas a tomar prestado dinero de usureros a intereses astronómicos«, declaró María Bodelón, directora de la ONG.

Durante los dos primeros meses, las mujeres, que nunca habían asistido a la escuela, se familiarizarán con el uso del lápiz y del pincel, y aprenderán a dibujar y colorear con diversas técnicas. En septiembre, Marta Castelar, profesora de estampación de seda en España, se desplazará a Varanasi durante 2 semanas para enseñar las técnicas básicas de estampación a las mujeres. Aquellas que sean más creativas, principalmente se dedicarán a la estampación. Las menos artísticas pueden ayudar con otras tareas como vaporizar los pañuelos pintados, lavarlos o plancharlos.

El proyecto, desarrollado por la contraparte india Seed for Change, inicialmente contará con una profesora y un coordinador autóctonos así como un voluntario de España que apoyará al proyecto sobre el terreno durante 6 meses.

Uno de los retos a los que las ONGs se enfrentan en proyectos como Marina Silk es el del compromiso de las mujeres. «En los proyectos educativos hemos tenido que ser muy estrictos; hemos expulsado a algunos niños que no eran regulares. Aplicaremos la misma política con las madres; eso garantizará la seriedad y el compromiso de las que continúan», explica María Bodelón.

El ganarse la vida más dignamente mejorará la autoestima de las beneficiarias y otros indicadores de desarrollo en sus hogares. «Tenemos curiosidad e interés por observar los resultados a medio plazo; es decir, por observar qué impacto esta oportunidad tendrá sobre los hogares de las participantes. Esperamos que mejore la alimentación y cobertura de otras necesidades de toda la familia, se reduzca la incidencia del trabajo infantil, muy elevada en esta comunidad entre niños de 8 a 14 años, así como el porcentaje de mujeres q trabajan con basura» -concluyó la directora de Semilla para el Cambio.