Si en nuestro anterior post os contábamos lo bien que nos habían ido los últimos días, esta vez no podemos mostrar el mismo entusiasmo:
El comienzo del colegio para los niños y niñas del los slums de Sigra no resultó tan ilusionante como habíamos supuesto. Bien al contrario, sólo un día después de que estos niños empezaran las clases, los padres de los demás alumnos se quejaron a la directora por la asistencia de aquellos chicos de los slums, y amenazaron con quitar a sus hijos del colegio.
No aprenden ni más rápido ni más lento que los demás, ni van ni más limpios ni más sucios que los demás, de lo cual nos preocupamos proporcionándoles el uniforme, ropa y calzado adecuados. Pero ante esta nueva situación, la directora, que siempre nos ha apoyado y se vio igual de sorprendida por la reacción de los padres, tuvo que ceder y nos propuso como única alternativa que nuestros niños fuesen en un horario diferente. En un principio lo descartamos de plano, estamos aquí trabajando para la integración social de estos niños y niñas y de sus familias, y separarlos de los demás alumnos nos parecía que iba totalmente en contra de este objetivo. No había otra opción que cambiarlos de colegio, con la dificultad que esto conlleva con el curso escolar ya arrancado, y por supuesto renunciar a la educación en una escuela English Medium privada para pasarlos a una pública, donde para que os hagáis una idea, un alumno de 8º tiene un nivel de 3º en la privada, y sin hablar una pizca de inglés.

En la India actual, si no hablas inglés, es prácticamente imposible conseguir un buen empleo, con lo que la educación gubernamental solamente en hindi se considera casi una pérdida de tiempo. Por ese motivo desde hace unos años ha habido una gran proliferación de escuelas privadas bilingües, justo donde queremos que estudien estos niños y niñas, pero donde la clasista sociedad india impide el acceso a los más pobres.
Después de meditarlo a conciencia, decidimos mantener a los niños en la escuela prevista pese a ir en diferente horario. No nos pareció razonable quitar a los niños de la escuela donde se habían preparado tantos meses para empezar el curso, donde estaban aprendiendo un montón y donde si bien este año no jugarán con otros niños, sí que seguirán aprendiendo con ilusión y buen nivel como hasta ahora, cosa que en un futuro sí ayudará definitivamente a su integración social.
En cualquier caso, próximamente iniciaremos un programa de concienciación entre las familias del barrio a través de charlas en el colegio, jornadas de puertas abiertas, y otras actividades, para que el curso que viene los niños de los slums sean vistos y tratados como los demás.
Lo más triste: ver cómo las madres se lo tomaban con resignación y naturalidad cuando les informamos de esta situación, les ha pasado un millón de veces.

Mientras, al padre de una de las niñas escolarizadas le perdimos una prueba médica y una factura del hospital que nos habíamos ofrecido a ayudarle a pagar, pues se había endeudado para podérselo permitir. Jordi ha estado toda la semana yendo cada día al hospital para intentar conseguir una copia de los papeles, piso arriba y piso abajo, ahora hablando con el manager, ahora con el médico, ahora con el director, vuelve mañana, vuelve por la noche, y al final ya tenemos las copias. Mientras tanto, el padre, difamando en los slums que no le queríamos devolver los papeles porque sacábamos dinero con ellos, que nos iban a pagar la totalidad de la factura para solo darle una parte… Así funcionan las cosas aquí, la mayoría de Ong’s indias son vistas por los mismos indios como fuentes de corrupción. De hecho muchas de ellas pertenecen a políticos de honestidad dudosa, con lo que a todas las Ong’s que aquí trabajan se les mete en el mismo saco, y se da por supuestísimo que son para lucrarse. Ya lo veis, no es siempre esto un trabajo agradecido del todo.
Y esto es Varanasi, llegas a casa y se han reventado las cañerías de agua fecal de la calle y se han mezclado con las de agua buena, te duchas y… Nos pasamos un día entero limpiado los tanques de agua del tejado. Ya los habíamos limpiado hacia menos de un mes, después de encontrar un par de monos dándose un chapuzón en ellos! A veces los días aquí son totalmente imprevisibles; en una semana como esta, el planning semanal acaba siendo en realidad una declaración de intenciones.

Pero acabaré con buenas noticias: el local de Sigra ya está en funcionamiento desde hoy. Los niños, antes de asistir a la escuela, pasarán dos horas en nuestro centro, en el aula lúdica para actividades que les hemos montado. Hoy se lo han pasado en grande, así que la asistencia está asegurada. Y para la semana que viene más movimiento, estamos a punto de empezar el curso de costura para las madres de los slums, ya tenemos la profesora y catorce madres interesadas, sólo falta comprar el material y empezar este ilusionante proyecto que os explicaremos en detalle más adelante.
No despedimos otra vez agradeciendo vuestro apoyo. Un fuerte abrazo de todo el equipo de Semilla desde Varanasi.
fotos Sheila Ferrer