La India es uno de los países donde todavía siguen vigentes muchas prácticas de lactancia anticuadas. La primera leche o calostro es considerada inadecuada y muchas madres no pueden alimentarse durante los tres días siguientes al parto. En muchas ocasiones, el amamantamiento se da mientras las madres caminan o trabajan, por lo que desconocen si sus hijos han ingerido suficiente alimento.

La inadecuación y la falta de información sobre estas prácticas se traducen en el debilitamiento de los bebés y en un alto índice de malnutrición. La tasa  de desnutrición aguda o emaciación en la India es dos veces más alta que la de la África subsahariana y 10 veces más elevada que la de América Latina. Se calcula que en este país unos 25 millones de niños y niñas menores de cinco años sufren de emaciación y que unos 60 millones tienen un peso inferior al normal. Por lo general, los niños y niñas padecen estos problemas de salud en la etapa prenatal y durante los dos primeros años de vida, con el consiguiente retraso en el crecimiento, el desarrollo cerebral, el posible desempeño escolar y la capacidad productiva en la edad adulta.

Para paliar los efectos negativos de una mala praxis, UNICEF ha puesto en marcha un programa que está potenciando una red de 9.000 anganwadis, mujeres agentes de la salud, en el estado indio de Jharkhand. Éstas brindan apoyo y educación sobre la lactancia materna a unos 1,3 millones de familias. El programa, que en Jharkhand es conocido por el nombre de Dular, que significa «cuidados y amor», se lleva ejecutando con el apoyo del Gobierno de la India desde 2009 y ahora se pretende ampliar para el beneficio de unos 22 millones de niños y niñas de todo el país.

Las anganwadis educan sobre la lactancia, recomendando a las madres desde la posición más adecuada para el amamantamiento a las dietas más sustanciosas para la madre. Según una reciente evaluación, las madres de las aldeas donde se implementa el programa Dular tienen tres veces más probabilidades que las demás mujeres de amamantar a sus recién nacidos de manera exclusiva y de evitar las prácticas tradicionales. Esas mujeres tienden a alimentar a sus bebés con el calostro, y sus hijos tienen tasas de peso más saludables que el resto de los niños y niñas del estado.

Como señala el Dr. Prakash Gurnani, Jefe de la Oficina de UNICEF en Jharkhand, la lactancia es el método más básico y eficaz de prevención de la desnutrición y de aumento de las defensas contra las enfermedades. Su potenciación reduce la mortalidad infantil, posibilitando el avance de la India en uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas.

Fuente: www.unicef.org